
Pálida luz en las colinas llegó a los cines españoles este pasado 26 de junio y el público ya ha podido disfrutar de esta historia familiar a la que ha dado forma Kei Ishikawa partiendo de la primera novela de Kazuo Ishiguro, ganador del Premio Nobel de Literatura en 2017.
La crítica española no ha dejado pasar la oportunidad de acercarse a una película que lleva desde su premiere en la sección Un Cert Regain del Festival de Cannes de 2025 confirmando a Kei Ishikawa como uno de los grandes valores en alza del cine japonés contemporáneo.
¿Quieres conocer qué ha dicho la prensa sobre Pálida luz en las colinas en su primer fin de semana en cines? Te invitamos a descubrirlo a continuación.

Una recomendación para el fin de semana
Desde la prensa generalista se ha destacado Pálida luz de las colinas como una de las opciones para el fin de semana, incluyendo reseñas o comentarios en una posición preeminente en sus secciones de Cine y Cultura.
Algunas de las cabeceras más activas en este tipo de contenidos, entre las que destacan El Periódico o La Vanguardia, otorgan a Pálida luz en las colinas una calificación de cuatro estrellas. Además, La Vanguardia destaca que se trata de una cinta colorida y cargada de esperanza tras el dolor de las bombas, mientras que La Razón subraya el respeto y sensibilidad con que el director ha realizado esta adaptación.
Por otro lado, Mundiario se refiere a esta producción como un drama de corte intimista y temporalidad fragmentada, que explora la fragilidad de la memoria y el peso del pasado en la identidad personal.

Para quienes disfrutan de las adaptaciones literarias de primer nivel
Es en los medios especializados donde más ha brillado Pálida luz en las colinas. Fotogramas ha destacado la capacidad de Ishikawa para aproximarse a un tema tan complejo en la obra de Ishiguro como es la memoria, entendida no como archivo sino como aparato de supervivencia. Mindies también se centra en la memoria, destacando que la cinta que Kei Ishikawa ha construido a partir de la ópera prima de Kazuo Ishiguro traslada a la pantalla el complejo entramado de una memoria que se resiste a ser lineal.
En Cualia, aunque la sombra de la novela original es alargada, se centran más en la autonomía de la obra de Ishikawa como una película que se mueve con corrección a través del drama, apreciando tanto la fotografía como los escenarios y la manera en que Ishikawa presenta los acontecimientos en una historia sólida y con algo que decir. También destacan el valor del proyecto como una coproducción, donde el enfoque japonés domina el reparto, guion y la dirección, eficaz y ocasionalmente poética, obra del muy nipón Ishikawa.
Desde No es cine todo lo que reluce, destacan que se trata de una película preciosa, en la que el Nagasaki de los años cincuenta se muestra en colores cálidos y difusos, como de ensueño. En Contraste también ponen en valor el aspecto más estético, con una dirección de fotografía espléndida y un tratamiento del color que combina tonos pastel y vivos con otros más apagados, para construir así una estética que diferencia claramente el mundo de los recuerdos del mundo real.

La familia en el centro
Si algo se destaca de manera unánime es la manera en que Ishikawa e Ishiguro reflexionan sobre la familia. Pálida luz en las colinas es una historia conmovedora sobre una madre que intenta salvar a su hija, tal como expone 35 milímetros, pero también un drama psicológico penetrante en torno a Etsuko y su relación con Sachiko, con sus hijas y con sus orígenes, proporcionando una simbiosis entre el relato personal de Etsuko y las feridas de una nación en reconstrucción, según La Rockola 967.
En este sentido, también es muy elocuente la reseña que le dedican desde Espinof, donde plantean que a través de Etsuko, Ishikawa retrata un país en constante reconstrucción que al mismo tiempo está roto por dentro.
La ciudad aparece como un recuerdo, con una luz suave y colores cálidos, casi como una postal, destacan en Pantalla90, en el que la sensación que deja la película es que Etsuko no teme únicamente recordar a su hija, sino a enfrentarse a lo que esos recuerdos podrían decir sobre ella misma.
Porque una de las cuestiones transversales tanto de la película como de la novela, como se destaca de manera prácticamente unánime, es la ambigüedad, narrativa y emocional, con la que Ishiguro primero e Ishikawa después envuelven el relato de una madre enfrentada a su futuro y, sobre todo, a su pasado.

Pálida luz en las colinas se estrenó en cines el pasado viernes, 26 de junio. ¡Consulta aquí tu cine más cercano!

