El próximo 10 de abril llega a los cines españoles Incontrolable (I Swear), la nueva película de Kirk Jones que ha supuesto un auténtico fenómeno en la taquilla británica, superando el millón de espectadores y obteniendo seis nominaciones a los prestigiosos Premios BAFTA de la Academia Británica.
Protagonizada por Robert Aramayo, Incontrolable (I Swear) cuenta la historia de John Davidson, un activista que durante toda su vida ha luchado por visibilizar la enfermedad que padece, el síndrome de Tourette, y conseguir una mayor concienciación de la sociedad que mejore las condiciones de vida de los afectados.

John Davidson, ante todo
John Davidson nació en 1971 y durante sus primeros años, su vida no se diferenciaba de la de cualquier niño o niña a su alrededor. Pero su idílica vida en la escocesa localidad de Galashiels iba a dar un vuelco cuando, a los 16 años, comenzó a manifestar una serie de síntomas que apuntaban a que algo no funcionaba bien.
Fuertes tics se apoderaban de él, acompañados de trastornos del lenguaje como la coprolalia (la tendencia patológica a proferir todo tipo de obscenidades) o la ecolalia (por la que el afectado repite involuntariamente los sonidos pronunciados por otra persona) y de un fuerte trastorno obsesivo-compulsivo; todo lo cual hacía imposible llevar una vida normal. Poco después llegó el diagnóstico: síndrome de Tourette.
Aunque el síndrome de Tourette se identificó como tal en 1885, un siglo después seguía siendo un gran desconocido para la sociedad, por lo que el joven John no solamente se enfrentó a un trastorno neurológico sino también a un fuerte rechazo social, fruto de una población que no entendía los tics o la coprolalia como acciones involuntarias, sino como gamberradas o muestras de rebelión o de locura.

John’s not mad, divulgación y activismo
La nueva vida del John Davidson adolescente se recogió en John’s not mad, un documental realizado por la BBC en el marco de su programa Q.E.D. (Quod erat demonstrandum). El programa, que se emitía en el canal principal BBC1 en horario prime time desde 1982, planteaba semanalmente una aproximación a un tema científico con un componente social: psicología deportiva, transplantes, experiencias cercanas a la muerte, métodos de enseñanza de idiomas…
En 1989, Q.E.D. estrenó el que sería uno de los documentales más recordados de la televisión británica, John’s not mad, un programa que seguía el día a día de John tras ser diagnosticado de su enfermedad. La pieza supuso una primera exposición pública de John Davidson, así como el primer paso de su labor como activista.

John’s not mad consiguió que la sociedad por fin hablase, frontalmente y sin tapujos, de un tema hasta el momento tabú como era el síndrome de Tourette. Pero el impacto para Davidson fue mucho mayor. El documental ejerció una transformación real sobre la sociedad de Galashiels, sobre los convecinos de John, que en muchos casos descubrieron la vulnerabilidad que se escondía tras los aspaventosos tics provocados por el síndrome. Gracias a la emisión de John’s not mad, Davidson pudo normalizar en gran medida su situación dentro de la comunidad y acercarse a lo que era la vida de un adolescente normal.
En 2002 John volvió a aparecer en un documental, The Boy Can’t Help It, que recogía su día a día con Tourette, esta vez ya como adulto, en un reportaje en el que compartía protagonismo con Greg Storey, un niño de ocho años con un diagnóstico muy temprano de esta enfermedad. En 2009, ambos volverían a participar en un documental para Q.E.D., Tourettes: I Swear I Can’t Help It, un nuevo ejercicio de visibilización llevado a cabo por la televisión pública británica.

Pero Davidson también participó en otros programas televisivos de carácter documental o divulgativo, pero de planteamiento menos solemne, como por ejemplo Tourette de France (2007), que mostraba el viaje de Davidson y otros diagnosticados de Tourette al hospital parisino en el que Georges Gilles de la Tourette ejerció como médico.

Más allá del activismo mediático
Gracias al empujón de John’s not mad, Davidson comenzó a enfocarse en el voluntariado, con el objetivo de mejorar la percepción social del Tourette y, por ende, la vida de aquellos que conviven con este síndrome. Pero su labor ha ido mucho más allá de sus destacadas apariciones televisivas.
Desde su puesto como conserje en el Centro Comunitario de Langlee, en Galashiels, Davidson se ha volcado en realizar todo tipo de acciones, tanto para visibilizar la enfermedad, como para ayudar a jóvenes diagnosticados y a sus familias a enfrentarse a un trastorno con un impacto tan grande en el día a día.
Así, las apariciones mediáticas de Davidson han sido la faceta más visible de una labor mucho más profunda, dedicada y sobre todo, sostenida en el tiempo. Desde Langlee, Davidson ha trabajado por la visibilización de la enfermedad, pero también y especialmente, sobre la convivencia familiar y cotidiana con el síndrome de Tourette. En este sentido, ha impartido numerosas charlas en colegios e institutos y ha dirigido grupos de apoyo y talleres con asociaciones de Tourette a lo largo y ancho del Reino Unido, destacando unas jornadas de convivencia para los
Fue precisamente esta parte de su labor, y no sus apariciones televisivas, lo que condujo a que, en 2019, John Davidson fuese condecorado con uno de los más altos galardones que un civil británico puede recibir: la medalla que le reconoce como Miembro de la Orden del Imperio Británico, que recibió de manos de la Reina de Inglaterra.

Una vida inspiradora
La trayectoria vital de John Davidson no ha sido sencilla, pero en los más de cuarenta años que han pasado desde su diagnóstico, ha encontrado la manera de reivindicar su espacio y su identidad ayudando a jóvenes en una situación similar a la suya.
Precisamente esa resiliencia fascinante, así como las complicaciones inherentes al Tourette, fueron los argumentos que convencieron a Kirk Jones para poner en marcha un proyecto cinematográfico, del que ha surgido Incontrolable (I Swear).
Kirk Jones, conocido por películas como La niñera mágica (Nanny McPhee), Todos están bien o Qué esperar cuando estás esperando, vio el potencial de una maravillosa historia capaz de transformar para mejor la realidad en la que vivimos, y se lanzó a la producción de una película que se ha convertido en una de las películas del año en Reino Unido: Incontrolable (I Swear) ha obtenido seis nominaciones a los Premios BAFTA tras arrasar en la taquilla británica.
Jones ha trabajado estrechamente con Davidson, quien ha actuado como asesor en la producción de su propio biopic. En un primer momento, Kirk Jones barajó la posibilidad de dar el papel protagonista al propio Davidson, aunque finalmente la responsabilidad recayó en un joven Robert Aramayo que, tras sus papeles en Juego de Tronos y en El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder, ha demostrado un talento interpretativo descomunal encarnando a John Davidson, hasta el punto de estar nominado como uno de los actores revelación del año en los BAFTA.

Incontrolable (I Swear) llegará a los cines españoles el próximo 10 de abril de la mano de SelectaVisión.