¡Feliz cumpleaños, Koyoharu Gotoge!

Hoy celebra su 37 cumpleaños una de las personalidades más influyentes del manga actual: Koyoharu Gotoge, archiconocida autora responsable de Kimetsu no Yaiba, Guardianes de la Noche, la obra que ha venido a cambiar el paradigma del manganime en el mercado internacional. 

Para celebrarlo, te ofrecemos cinco datos que (quizás) no sabías sobre la autora 

Una mangaka envuelta en misterio

No es extraño que algunas de las figuras más trascendentes de la industria del manga mantengan su vida privada en la más estricta intimidad, sobre todo desde el momento en el que sus obras empiezan a alcanzar cierta popularidad que saca a los autores del anonimato. Así, auténticos titanes del manganime moderno, como Akira Toriyama o Eiichiro Oda, responden a un perfil muy celoso de su propia imagen, con muy pocas fotografías disponibles y convirtiendo sus avatares en el único retrato disponible. A una escala ligeramente menor, estos avatares se acompañan del uso de pseudónimos o de ligeros cambios en el nombre real (véase, por ejemplo, el caso de Hiromu Arakawa, masculinizando su nombre de pila para apelar al público masculino), o incluso “saltan” a la realidad en forma de máscaras que ocultan la identidad del mangaka sin privarle de los baños de multitudes que, hoy en día, estos artistas pueden darse en los distintos eventos especializados (tales son los casos de Paru Itagaki, autora de Beastars; o de Tsubasa Yamaguchi, responsable de Blue Period, que han protagonizado multitudinarios Q&A, sesiones de firmas y otros encuentros protegidos, respectivamente, por una elaborada cabeza de gallina y una -no tan elaborada, pero mucho más funcional- máscara de rana). 

El caso de Koyoharu Gotoge es, si cabe, todavía más extremo: los únicos datos personales conocidos por el público son su fecha y lugar de nacimiento, tal día como hoy de 1989 en la capital prefectural de Fukuoka, en la isla de Kyushu, al sur del país. De hecho, aunque a día de hoy parece confirmado que se trata de una mujer, tampoco existe una certeza absoluta acerca de su identidad de género, y, desde luego, no se trata de la joven que aparecía en una fotografía de The Associated Press y que, por una mala interpretación, algunos medios internacionales asumieron erróneamente que retrataba a Gotoge. 

El apoyo fundamental del editor

Muchas veces, el papel del autor en las obras serializadas suele eclipsar al resto de implicados en el proceso creativo y de producción de cada obra. Pero publicar una serie de manga, y más hacerlo en una de las cabeceras más importantes del país, no es una tarea individual, sino la suma del esfuerzo de muchos agentes diferentes. Entre ellos, es fundamental la labor del editor, y en el caso de Koyoharu Gotoge, la de Tatsuhiko Katayama, quien fue su primer editor en Shueisha. 

Katayama había comenzado su carrera en el gigante editorial en 2010, protagonizando un rápido ascenso hasta convertirse en editor jefe de la Shonen Jump en 2014. Uno de sus primeros trabajos fue con Yuki Tabata en Black Clover, y posteriormente se haría cargo de otras series de éxito: Jujutsu Kaisen, Summer Time Rendering o Ayakashi Triangle

Pero donde Katayama resultó absolutamente fundamental fue en la concepción y publicación de Guardianes de la Noche. Gotoge estaba probando suerte, presentando diversos one-shots a Shueisha. De hecho, algunos habían sido publicados: Kagarigari fue su debut en la 70 edición de los premios Jump Treasure Newcomer Manga en 2013, y le siguieron Monju Shirô Kyôdai (2014) en la Jump Next! y Rokkotsu-san (2014) y Haeniwa no Zigzag (2015), ambos en la Weekly Shonen Jump

Pero la fórmula no terminaba de cuajar… hasta que Katayama decidió darle a Gotoge el empujoncito que necesitaba. Para empezar, invitando a Koyoharu al estudio de Yuki Tabata, para que viera de primera mano las dinámicas de un mangaka con asistentes trabajando en una serie larga. Por otro lado, analizando estos primeros one-shots, Katayama supo ver no solamente el potencial de la mangaka, sino los puntos más débiles que estaban lastrando el gran proyecto. Gracias a sus consejos, quedaron establecidas las bases de la fórmula de éxito que terminaría siendo Guardianes de la Noche

Una lectora empedernida

Si hay algún rasgo de la personalidad de Koyoharu Gotoge que puede deducirse a través de Guardianes de la Noche, es sin duda su amor por las viñetas. Y es que Kimetsu no Yaiba no es una serie aislada de su contexto ni una obra que se ha compuesto ajena a su tiempo, sino que aglutina una serie influencias 

Aunque la autora de Guardianes de la Noche se aferra al misterio, a través de su obra pueden verse algunas pistas de su personalidad, sus gustos y aficiones. Si algo queda claro es que Gotoge ama las viñetas, y ese amor aflora en forma de influencias, desde lo estético hasta lo conceptual. Gotoge nació en 1989, por lo que el cambio de siglo le pilló con la edad perfecta para engancharse a Naruto, de Masashi Kishimoto, moldeando su personalidad narrativa. Caso parecido ocurría con Bleach, de Tite Kubo, o Gintama, de Hideaki Sorachi. 

Pero Gotoge no solamente consumía desde su adolescencia los títulos más destacados de la Shonen Jump, sino que también son evidentes las deudas de su obra con el manga más clásico, con autores de la talla de Hirohiko Araki y su JoJo’s Bizarre Adventure, Yoshito Usui y su Crayon Shin-chan o el Berserk de Kentaro Miura. 

Una trayectoria cuajada de premios

El éxito arrollador de Guardianes de la Noche durante sus años de publicación se ha materializado también en numerosos galardones para Koyoharu Gotoge, algunos de ellos particularmente significativos. 

Prueba de ello son dos de los premios que recibió en 2020: por un lado, el reconocimiento como guionista de la adaptación animada, en el Tokyo Anime Award Festival; por otro lado, recibió el galardón en la segunda edición del Noma Publishing Cultural Prize, un galardón establecido por Kodansha en 2019, conmemorando los 110 años de su fundación. Los Premios Noma abarcan diferentes categorías, los principales llevan entregándose desde mediados del siglo XX, pero este galardón se ha enfocado a destacar las innovaciones de la cultura editorial. 

Al año siguiente, esta trayectoria de reconocimientos siguió ampliándose, esta vez con premios de carácter estatal, como el premio a los nuevos artistas del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes de Japón, el premio especial en la 25 edición de los Premios Osamu Tezuka o el gran premio en la 50 edición de los premios de la Asociación de Dibujantes de Japón. 

2021 fue también el año en el que el anime, y más concretamente, el largometraje El Tren Infinito, copó los principales galardones cinematográficos, tanto los premios de las grandes plataformas como los otorgados por la Academia Japonesa de Cine. 

De hecho, la última adaptación cinematográfica de Guardianes de la Noche consiguió una nominación a los Premios Oscar, un hito al que la animación japonesa apenas se había acercado de la mano de Hayao Miyazaki. 

TIME100

Y siguiendo con los reconocimientos fuera de Japón, aunque no exactamente en forma de premio, Koyoharu Gotoge consiguió en 2021 un hito tanto a nivel personal como autora, como en representación de la industria del manga y el anime en expansión: fue incluida dentro de la prestigiosa lista de las cien personas más influyentes del mundo durante el año según la revista TIME, siendo la única representación nipona en aquella edición, así como la primera persona dedicada a la profesión de mangaka en ser reconocida desde que la lista se inauguró en 1999. 

Con esta aparición, varias cosas quedaban en evidencia: por supuesto, el talento de Koyoharu Gotoge como responsable de uno de los mangas más importantes de la década, pero también el cambio de paradigma por el que el manga y el anime, poco a poco, han dejado de ser un nicho para protagonizar un fenómeno global. 

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