
Muy pronto llega la épica aventura animada David, la película que ha batido récords en Estados Unidos y que llegará a los cines españoles de la mano de SelectaVisión y A Contracorriente Films el próximo 30 de abril.
Para amenizar la espera, hoy proponemos un repaso a producciones bíblicas dirigidas a los más pequeños. Ya tuvimos ocasión de trazar un panorama de la relación que ha existido, en líneas generales, desde los orígenes del cine mismo con la Biblia, que desde el primer momento ha sido una fuente de inspiración recurrente, ya sea desde una perspectiva teológica, adoctrinadora, contestataria o, simplemente por motivos narrativos. En esta ocasión, nos centraremos en las producciones creadas específicamente para un público infantil.
Cine bíblico, también para los más pequeños de la casa
Durante buena parte del siglo XX, el cine de animación se reservaba para una función utilitaria muy marcada, el entretenimiento infantil. Dentro de esta tendencia, el contenido bíblico se tocaba de vez en cuando, pero con un marcado carácter pedagógico y educativo. Son muy pocos los ejemplos en los que el cine o la animación tienen peso por sí mismos, en casi todos se supeditan a la transmisión del mensaje, dejando de lado las posibilidades narrativas y priorizando la enseñanza. Además, otra característica es que generalmente las animaciones bíblicas infantiles no pasaban por cine, eran o bien lanzamientos directos a vídeo o bien series de televisión.
The Greatest Adventure: Stories from the Bible fue, posiblemente, la de mayor empaque, ya que se trataba de una colección directa a video producida por Hanna-Barbera, con trece títulos editados entre 1985 y 1992 y que contaron con la participación de voces de excepción, entre ellas Helen Hunt, Tim Curry o Vincent Price, además de otras voces muy populares de la pequeña pantalla estadounidense.

Ya avanzando en los años noventa, podríamos destacar dos ejemplos: una aproximación más seria y literal por parte de la longeva Historias Animadas del Nuevo Testamento (que contó con algunos episodios guionizados por Orson Scott Card); mientras que los VeggieTales abordaban diferentes temas cristianos (desde cuestiones éticas a episodios del Antiguo y Nuevo Testamento) de manera más desenfadada, al fin y al cabo, eran vegetales animados por ordenador.

Merece la pena mencionar también que las historias de la Biblia fueron un tema recurrente en Japón durante los años ochenta y noventa, momento en el que llegaron a emitirse hasta tres animes con una premisa similar: un personaje contemporáneo es enviado a la época de los relatos bíblicos por diversos motivos: Superlibro (Anime oyako gekijô, 1981), La casa voladora (Time kyôshitsu: Tondera Housu no Daibôken, 1982) y En el Principio: Historias de la Biblia (Seisho Monogatari, 1997).

El príncipe de Egipto
1998 fue un año clave en este recorrido por las películas bíblicas infantiles más destacadas de la historia, y es que el estreno de El Príncipe de Egipto supuso una auténtica revolución que ningún analista de taquilla pudo prever.
El proyecto había surgido cuatro años antes, en un momento crítico para la Walt Disney Company: aunque de cara al público aquel año estrenarían El Rey León, también se enfrentaron a un cambio de directiva forzado por un accidente de helicóptero que segó la vida del entonces director, Frank Wells. La nueva configuración de la directiva dejaba fuera a Jeffrey Katzenberg, quien en aquel momento estaba dando forma a un proyecto muy personal. Aprovechando la coyuntura, Katzenberg se reunió con Steven Spielberg y el productor y ejecutivo de grabaciones David Geffen, a quienes presentó su idea…. Y terminaron fundando una productora, Dreamworks SKG, para desarrollar un musical basado en el Libro del Éxodo: nacía El Príncipe de Egipto.
La monumentalidad del proyecto se vio recompensada con un éxito sin precedentes: en su estreno el 16 de diciembre de 1998, quedó segunda en taquilla, solamente por detrás de la comedia romántica Tienes un e-mail, a pesar de una primera recepción de la crítica un poco tibia y desconcertada: ¿qué hacía Steven Spielberg asociándose con un ex de Disney para lanzar una película de animación para adultos, inspirada en un episodio del Antiguo Testamento, y que encima era musical?
Pues lo que hacían Spielberg y Katzenberg era hacer historia. El príncipe de Egipto logró dos nominaciones a los Oscars celebrados en 1999, ambos por su banda sonora: todavía quedaban dos años para que se crease la categoría de Mejor Película de Animación (galardón que inauguraría otra película de Dreamworks producida en paralelo pero estrenada un poco más tarde: Shrek). Ganó el de mejor canción por su tema principal, When you believe, que en su versión comercial era interpretada por Mariah Carey y Withney Houston.

El cine bíblico infantil post-Príncipe de Egipto
El éxito de El Príncipe de Egipto supuso un cambio en la industria y el inicio de una moda, breve pero intensa, que llevaría a Dreamworks a desarrollar un proyecto similar, Joseph: Rey de los sueños, que finalmente salió directa a vídeo ya que mantenía la estética, pero no tenía la grandeza (ni la inversión) de su hermana mayor.
Sin embargo, las astronómicas cifras de recaudación que obtuvo El Príncipe de Egipto estimularon numerosos proyectos en la misma línea, y llevaron al descubrimiento de que la Biblia podía ser, además de un texto religioso, una fuente de inspiración para plantear películas de muchos tipos.
De hecho, en los años inmediatamente posteriores a El Príncipe de Egipto, esta moda alcanzó incluso cinematografías más humildes, como la española. En 2003, Imanol Arias, José Coronado y Juan Echanove pusieron voz a Los Tres Reyes Magos, una película dirigida por Antonio Navarro que, aunque tenía un marcado carácter infantil y navideño, confiaba en la influencia bíblica para atraer a los espectadores. No funcionó mal del todo el experimento, obtuvieron una nominación a los Premios Goya (que le arrebató El Cid: La leyenda, de José Pozo) y lograron una distribución internacional, con doblajes de Martin Sheen, Emilio Estevez, Marcos Witt o El Puma, por citar a algunos.

En una línea parecida a Los Tres Reyes Magos, en 2007 destacó relativamente una película argentina, El arca de Noé (2007, también conocida solamente como El arca), dirigida por Juan Pablo Buscarini y que, como su propio nombre indica, se centraba en el episodio del Génesis en el que Noé debe construir un arca para salvar a la humanidad del diluvio universal.

Aventuras para toda la familia
Sin embargo, los primeros años del siglo XXI han sido de cambios profundos en el sector de la animación, marcados por el apogeo de las técnicas CGI como vehículo fundamental para las producciones más comerciales y por una infantilización de los contenidos. En los últimos años, han llegado a nuestros cines varias películas que siguen el modelo de aventuras 3D de Pixar con historias bíblicas para público infantil.
El tema de Noé ha sido indiscutiblemente protagonista en estos años, debido a varios factores, entre los que destacan el uso del Antiguo Testamento, que recuerda al Príncipe de Egipto, el protagonismo de los animales, que pueden abordarse desde muchas perspectivas muy efectivas para el público infantil.
En este sentido, merece la pena destacar ¡Upsss! ¿Dónde está Noé…? (2015), una coproducción europea (Alemania, Bélgica, Luxemburgo e Irlanda) en la que dos coloridos bichillos se ven envueltos en todo el proceso de salvación del diluvio. Por cierto, que en la versión original, el León era interpretado de nuevo por Martin Sheen. Aunque no supuso un fenómeno masivo, la película tuvo la suficiente acogida como para dar lugar a una secuela, ¡Upsss! 2 ¿Y ahora dónde está Noé?, que llegó a cines europeos en otoño de 2020.

La última y más reciente de estas aventuras de inspiración bíblica con animalitos es El arca de Noé. Una aventura musical (2024, Brasil), que como su propio nombre indica, adopta un formato más similar a los grandes clásicos Disney, con números musicales intercalados. Cabe destacar, además, que la inspiración bíblica es indirecta, ya que pasaba por el filtro de A Arca de Noé, un poemario infantil del poeta brasileño Vinicius de Moraes.

Los animales han sido uno de los puntos de entrada que han sustentado el cine bíblico infantil también en otros episodios, particularmente la vida de Jesús. Varias películas han abordado esta historia siguiendo las dinámicas de animales parlantes, destacando por ejemplo El león de Judá (2011) en la que los animales del establo presenciaban los distintos acontecimientos de la vida de Cristo; o Se armó el belén (The Star, una película americana de 2017, no confundir con la comedia de José Luis Sáenz de Heredia) en la que un burrito en busca de aventuras cruza su camino con la Sagrada Familia y termina acompañando a María y José en su camino a Belén.

Nuevas superproducciones para una nueva época
La productora y distribuidora estadounidense Angel Studios ha irrumpido con fuerza en el panorama para revolucionar esta tendencia, y vaya si lo está consiguiendo. En el año 2025, Angel Studios ha logrado dinamitar en dos ocasiones los récords que estableció El príncipe de Egipto en 1998.
En primavera de 2025, Angel Studios llevó a los cines estadounidenses El Rey de Reyes, una película que se levanta sobre todo este largo legado, con una propuesta deudora de El Príncipe de Egipto en su gravedad y madurez: a diferencia de las películas que hemos comentado, comedias ligeras que buscan la diversión de los más pequeños de la casa, El Rey de Reyes de Seong-ho Jang da a la historia de Jesús la auténtica dimensión espiritual que posee, y utiliza la animación para subrayar su grandeza, sin perder de vista el entretenimiento pero evitando en todo momento banalizar o trivializar, dando lugar a una producción de gran sensibilidad que desbancó los récords de 1998, convirtiéndose en el mejor estreno de la historia para una película bíblica animada, casi treinta años después.

Y después la corona se la ha arrebatado DAVID, una narración épica que recupera la fórmula de los mejores clásicos Disney para contar un episodio a medio camino entre la historia y la leyenda. Con un tono de aventuras para toda la familia y canciones que se te engancharán y no podrás dejar de escuchar, DAVID ha conseguido batir el récord de mejor estreno bíblico en un complicadísimo fin de semana en el que competía directamente con Avatar: Fuego y Cenizas, lo que no le impidió obtener 22 millones de recaudación en su primer fin de semana, para acabar su vida en cines estadounidenses acumulando más de ochenta millones.

DAVID llegará a los cines españoles el próximo 30 de abril, de la mano de SelectaVisión y A Contracorriente Films.
