
Descubre el final de la historia que ha tenido en vilo a millones de espectadores y completa tu colección del anime que ha marcado una época con las ediciones físicas de Ataque a los Titanes: Los capítulos finales, disponible desde el próximo 29 de enero en tu comercio habitual y en la tienda online de SelectaVisión.

Un fenómeno mundial
Cuando el 9 de septiembre de 2009 la revista Bessatsu Shônen Magazine publicaba el primer capítulo de una nueva serie que suponía el debut de un joven Hajime Isayama, poca gente podía sospechar que se encontraban ante una de las obras más importantes de la década, cuyo impacto alteraría para siempre el devenir de la industria del anime.
Y es que la propuesta postapocalíptica de Ataque a los Titanes llegaba en un momento muy oportuno, en el que la crisis global había sembrado de incertidumbre las perspectivas de futuro de varias generaciones, que vieron en los anhelos de libertad de Eren y el resto de protagonistas un reflejo de sus propias inquietudes.
Rápidamente, Ataque a los Titanes se convirtió en una de las obras con mayor proyección internacional de la época, impulsada también por la producción de un anime en 2013, a cargo de Wit Studio y con Tetsurô Araki a la dirección. En aquel momento, el manga alcanzaba también los treinta millones de copias en circulación, convirtiéndose así en la tercera serie en superar estas cifras, solamente tras Naruto y One Piece.
Y la recepción internacional fue similar, arrasando en ventas y audiencias prácticamente desde el primer momento. Recordemos, por ejemplo, que la emisión en simulcast de la segunda temporada por parte de SelectaVisión llegó a congregar a más de trescientos mil espectadores.

Hajime Isayama, un creador singular
El primer esbozo de Ataque a los Titanes vio la luz en 2006, cuando Isayama lo presentó a un concurso de manga, en forma de one-shot, donde ya podían encontrarse algunos de los rasgos que serían claves para entender el éxito posterior.
En este sentido, sería importante destacar cómo Isayama, a diferencia de otros creadores que abanderan una influencia mucho más local, generalmente sitúa sus referentes más próximos a la cultura occidental norteamericana que a la tradición japonesa. Isayama se reconoce como cinéfilo, citando algunas películas y series occidentales como fundamentales para comprender Ataque a los Titanes: desde Juego de Tronos o Breaking Bad hasta la versión cinematográfica de Watchmen firmada por Zack Snyder (que se estrenó en 2009, el mismo año que comenzaba la publicación serializada) o la interesantísima Distrito 9 de Neill Blomkamp (Demonic, 2021).
Además, Ataque a los Titanes se nutre también de influencias artísticas, tanto de origen europeo como nipón. En el primer grupo, son muchas las voces que relacionan el aspecto de los titanes con algunos cuadros de Francisco de Goya (Saturno devorando a un hijo y, sobre todo, El coloso), y es célebre la inspiración en la ciudad alemana de Nördlingen para la ciudad amurallada.

Así como estas citas al arte europeo resultan muy fáciles de rastrear, existen otras inspiraciones artísticas menos evidentes, pero que han tenido un impacto importantísimo en la propia premisa y esencia básica de la serie. Hablamos de Kaiju, una composición chigiri-e del artista japonés Kiyoshi Yamashita, una pieza que Isayama pudo ver en su infancia y que le marcó profundamente.

Ataque a los Titanes: los capítulos finales supone el cierre, con broche de oro, a una de las obras que ha sentado las bases para la proyección internacional de la industria del manga nipona para el siglo XXI. Completa tu colección con las ediciones físicas en DVD y Blu-ray, que recogen los siete últimos episodios de la serie.

