AEON FLUX: una heroína de culto

En diciembre de 2005 llegó a las pantallas de cine una propuesta sorprendente: una película de ciencia ficción que recordaba a Matrix, protagonizada por un personaje femenino que, sin ser un cíborg, tenía un aire a Motoko Kusanagi de Ghost in the Shell; adaptando una serie de animación de la MTV y con un cartel de grandes estrellas encabezado por la recientemente ganadora de un Oscar Charlize Theron.

La premisa planteaba un futuro postapocalíptico en el que la humanidad había estado a punto de extinguirse por acción de un virus en 2011. La escasa población superviviente se articuló en torno a un modelo de ciudades estado completamente entregadas a la ciencia, logrando así llegar hasta el año 2415 en el que se ambienta la acción. Allí, el personaje de Charlize Theron, cuyo nombre da título a la película, se ve envuelta en una conspiración para derrocar al gobierno imperante.

La película constituía el salto a la ciencia ficción de dos personalidades: por un lado, la oscarizada Charlize Theron, que realizaba aquí uno de sus primeros papeles relevantes después del galardón que consiguió con Monster (2003). Detrás de las cámaras se encontraba Karyn Kusama en el que sería su segundo trabajo después del éxito que supuso su debut, Girlfight (2000).

La conjunción de estrellas femeninas a ambos lados de la cámara acrecentó la expectación en torno al proyecto, que ya había acaparado cierta atención por sus orígenes: no se trataba de una película original, sino que adaptaba una serie de animación que la MTV había producido a comienzos de los años noventa.

La Aeon Flux animada fue creada por el legendario Peter Chung, implicado en títulos de animación tan destacados como The Transformers (1984), Teenage Mutant Ninja Turtles (1987) o Rugrats (1991), para emitirse como parte del contenedor de animación Liquid Television, donde despuntaron también algunos de los títulos más conocidos del canal (sin ir más lejos, la mítica Beavies and Butt-Head).

En aquellos segmentos, en los que gozaba de cierta libertad creativa, Chung dio rienda suelta a su vertiente más experimental, jugando con los recursos a su alcance para componer una historia de ciencia ficción de corte cyberpunk, muy influenciada por el manga y el anime así como por la estética del expresionismo alemán, no solamente por sus formas angulosas sino también por la cercanía con la animación experimental, lo que la convirtió en una serie de culto.

La película de imagen real, estrenada una década después del final de los segmentos de animación, suponía una estilización de las formas para darle un enfoque mucho más comercial, gracias además a la popularidad de su protagonista, una de las estrellas femeninas más importantes de aquellos momentos; pero a la vez generó unas expectativas un tanto alejadas de la película comercial que en todo momento quiso ser.

Y es que el tiempo ha demostrado que Aeon Flux no solamente ponía de actualidad una serie de animación minoritaria, reverenciada por los fans pero de alcance muy limitado; sino que además actualizaba algunos elementos, adecuándolos al zeitgeist del momento. Incomprendida en su día, el paso de los años la ha colocado como una rareza, un título de culto y un esfuerzo incomprendido por llevar la ciencia ficción al terreno de lo mainstream.

Revisita Aeon Flux e incorpórala a tu colección, ya en DVD o en una edición Blu-ray coleccionista en la que encontrarás un booklet de 32 páginas, dos postales exclusivas y un montón de material extra: un audiocomentario de Charlize Theron y la productora Gale Anne Hurd y varios making of centrado en la construcción del universo, el diseño de vestuario o las escenas de acción.

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